(verdadcontinta.com)

El candidato presidencial del Movimiento Nacionalista Revolucionario –MNR-compartió su visión de gobierno y algunas percepciones personales sobre la forma de hacer política en Bolivia

“Los historiadores en Bolivia, siempre nos han contado la historia desde la desgracia, en este 15 de abril quiero decirle al país que hubo una guerra que hemos ganado, aquella que nos declara la Argentina mediante el presidente Juan Manuel de Rosas (1793-1877+),  los bolivianos peleamos en 1837 por la pertenencia de Tarija, esa guerra la hemos ganado”, cuenta Virginio Lema Trigo, sentado en su biblioteca, usando justamente el antiguo escritorio que perteneciera al líder histórico del MNR, Víctor Paz Estenssoro (1907-2001+), el cual preserva intacto.

Efectivamente,  el Gobierno boliviano de ese entonces a la cabeza de Andrés de Santa Cruz y Calahumana (1792-1865+), el primer presidente boliviano de descendencia indígena, logró vencer a las tropas argentinas por  la causa de Tarija.

Tomando este pedacito de la historia, Virginio lanza su mensaje con miras a las elecciones de octubre. “Lo mejor está por venir, vamos a construir una nueva Bolivia también desde el sur”, dice el candidato nacido en Tarija, como también fuese Víctor Paz.

Con mate en mano, como estamos acostumbrados a verlo en la calle y en videos en las redes sociales, Virginio abrió las puertas de su lugar más íntimo: su casa, para conversar con el equipo de Verdad con Tinta  sobre el desafío que afronta los próximos meses, de cara a las elecciones presidenciales.

Aunque su camisa es celeste, Virginio desde hace meses se vistió de rosado, al ser posesionado como candidato presidencial del MNR, uno de los partidos de más larga tradición en Bolivia.

“Es un partido con mucha experiencia en la administración pública”, continúa, “pero es gente que ha entendido que solos no les alcanza; por eso estoy yo, sino estuviera una persona que lleva 40 años en el MNR”.

Para el candidato tarijeño, la oxigenación de la política es algo bueno, porque da paso a ideas  y a un discurso nuevo.

Aunque es consciente de que son pocos los bolivianos que lo conocen en el mapa político nacional y regional, para él es algo positivo, porque cuando lo conozcan, lo podrán conocer “bien”, valga la redundancia.

“Ya no necesitamos políticos profesionales, sino servidores públicos”, dice con convicción, mirando fijamente a los interlocutores.

Su lenguaje corporal habla mucho. Mueve las manos con seguridad y siempre mantiene una postura abierta e inclinada hacia delante, invitando al diálogo.

“Tienes candidatos que llevan 40 años en la política… el que menos, está 15 años”, dice para dejar clara su postura.

Para él,  los políticos en Bolivia hacen del Estado su profesión, usando la política para vivir de ella, algo que según Lema, es incorrecto y debe cambiar. En su criterio, los políticos están para servir al pueblo, no para servirse de la política.

“En Bolivia cuando  entró el presidente Morales, no había reelección. La gente se olvida, pero no había”

A modo de ejemplo, explica que alcaldes, gobernadores y hasta el propio presidente, llegaron al poder con un partido  y  estando en el cargo, crearon su propio frente, haciendo uso de los bienes del Estado.

“Usan los bienes del Estado, a las personas que trabajan; las hacen firmar para quedarse en el poder”, dice asegurando que si no existiera la reelección, la renovación en la política sería permanente, y los funcionarios se dedicarían solamente a realizar gestión y no política.

Siguiendo esta lógica, como parte de su propuesta electoral, Virginio Lema plantea que los políticos puedan ser electos para ocupar un cargo una sola vez. Esto garantizaría una “oxigenación” permanente de la política.

“En Bolivia cuando  entró el presidente Morales, no había reelección. La gente se olvida, pero no había. Nosotros lo que proponemos es volver a eso”, asegura.

La salud será otro eje central dentro de su propuesta electoral, pues ante las inexistentes políticas de Estado en el país.

Aspectos básicos como la salud, la educación y la seguridad, no fueron resueltos en más de 200 años de vida republicana.

La propuesta  plantea un sistema de salud basado en asociaciones  público-privadas. Aunque este tipo de alianzas no están normadas en Bolivia y es necesario crear la legislación, para Lema, esta es la solución para resolver el conflicto de la salud.

De esta manera,  todos los bolivianos estarían asegurados y tendrían la oportunidad de ser atendidos en el hospital o clínica de su preferencia, obligando a que la salud sea más competitiva, para captar más asegurados.

La educación y, por supuesto, el medioambiente, indica que son áreas a las que prestará especial énfasis, pues para él, son esenciales para el desarrollo de la nación.

Ataque en las redes y ‘meme-política’

Su candidatura a la presidencia desató en las redes una serie de comentarios a favor y en contra, así como memes que buscan desacreditar al candidato por el MNR.

Sin embargo, Virginio asegura que trata de no ver esos comentarios negativos en los que le dicen cosas “irrepetibles” y como parte de su política de medios, decidieron no responder a los detractores y menos hacer memes o desprestigiar a nadie a través de perfiles falsos.

“Yo lo sabía que era así desde un principio, y conociendo eso me he metido”, dice sobre los ataques en las redes sociales.

En su corta carrera a la presidencia, pudo vivir en carne propia los efectos de los ataques en las redes, algo que lo impulsó a repudiar esa forma de hacer “política”.

Pese a los ataques, Lema busca tener una fuerte presencia en las redes, desde donde pretende entablar conversación con la ciudadanía.

“El día que me postulan como candidato a presidente en La Paz, yo fui con mis hijos”, dice introduciéndonos a su primera anécdota como candidato oficial a la presidencia.

Virginio relata que a las tres de la mañana se despertó y se dio cuenta de que uno de sus hijos estaba en el living del departamento en el que se hospedaban,  “prendido” al teléfono celular.

Al acercarse a él para mandarlo nuevamente a la cama, Virginio se dio cuenta que su hijo, estaba respondiendo uno por uno los comentarios que, a pocas horas de su postulación, ya circulaban por las redes.

“Además respondía con su nombre y apellido, desde su perfil”, dice Virginio, quien agrega que en sus respuestas, el adolescente defendía a capa y  espada a su padre.

Aquel momento fue duro para Virginio, pues se dio cuenta que si bien él estaba preparado para recibir las críticas e insultos, sus hijos no. Pero sin duda, aquel momento fue de gran aprendizaje para toda la familia.

“Hablé con mis hijos y les dije que tenían que entender cómo es esto… ellos han entendido que eso es así, que esta es la política en Bolivia, pero yo tengo una idea clara de cómo quiero hacer las cosas”, dice sosteniendo de que con memes, no se hace país.

Sus conversaciones

Como parte de su estrategia digital, Virginio apuesta por las conversaciones con gente común y corriente, para luego compartirlas en sus redes sociales. En los diálogos suelen abordar problemáticas que platea la gente y juntos hacen un análisis y plantean la solución.

“Si metes a Bolivia un vehículo de cualquier marca,  tiene que pagarse el  42% al Gobierno de algo que nosotros no producimos, se lo pone en exposición, entonces se sube un 42% más, ¿quién paga?”, explica y posteriormente pregunta Virginio a uno de sus interlocutores.

“Yo con mis impuestos”, es la respuesta de quien lo acompaña a tomar el té.” Esta lógica se basa en que el Gobierno tiene que ser fuerte y la gente pobre”, explica el candidato, quien posteriormente plantea que se deben reducir los impuestos, ya que son considerados uno de los más altos del hemisferio sur.

Esta es una de las conversaciones que puede encontrarse en sus redes sociales, donde interactúa con personas en diferentes locaciones en su gira por el país, hablando de sus propuestas como de problemas coyunturales.